De pellizco, de los que duelen, así fue el
pregón que pronunció Antonio Moure, en la noche de ayer, en el Auditorio de
"La Atalaya".
Pasadas las nueve de la noche, se daba
pistoletazo de salida a la apertura de los días grandes del 425 aniversario de
la hermandad del Cristo de la Expiración. El comienzo estuvo de la mano del letrado
Jesús Rodríguez, el cual realizó una breve presentación del pregón, dando paso a
la Banda Municipal de Música de nuestra ciudad, la cual interpretó las marchas "Cristo de la Expiración"
y "Virgen del Valle", ambas del compositor jerezano Álvarez Beigbeder.
Tras el aporte musical, Antonio Moure se
subía al escenario para deleitarnos con sus versos, y así fue... Arrancó "olés"
por doquier y hasta en una ocasión puso al público en pie antes de finalizar el
mismo... Comenzó dedicando el pregón a varios cofrades, y en especial a Antonio
Gallardo Molina, con el cual a través de los monitores del auditorio, recitaron
como si de un directo se tratara, a la "Flamenca del Manto Rojo".
Tras un comienzo de "oreja y rabo",
se sucedieron versos con el acompañamiento de guitarras y al
"soniquete" de horquillas al son de un taranto. Pero esto no quedó aquí.
Y es que el texto se basó en un recorrido histórico de la hermandad,
finalizando con unos versos dedicados a su hijo, y como el dijo, al futuro de
las cofradías.
Lo dicho, no vamos a desvelar más, escuchen y
cojan "clínex" para el apoteósico final del pregón de Antonio Moure,
disfrútenlo.



