jueves, 27 de junio de 2013

Soledad de San Buenaventura: Antes y después de su restauración

Semanasantasevilla.tv

A veces, la memoria gráfica de una restauración deja ver detalles que pasan desapercibidos cuando termina el proceso y la imagen se presenta a los fieles. Lo más preocupante de la Soledad de San Buenaventura era el ataque de insectos xilófagos que descubrieron el Sábado Santo cuando la Virgen era trasladada desde su paso al altar que ocupa en la iglesia del Convento. Sin embargo, independientemente, de este proceso, se ha desarrollado otro paralelo que ha consistido en devolver a la imagen a una policromía sin la suciedad acumulada.


Así, el rostro de la Soledad de San Buenaventura se muestra con la palidez decimonónica de su concepción. Un rostro que, en las partes no visibles de la imagen, ha sido reparado tras acusar el daño producido por los “alfilerazos” a los que suelen estar sometidas las imágenes al ser vestidas. Esto, ahora, se evitará gracias a un corpiño que protegerá la cabeza, el pecho y las muñecas de la dolorosa.