La Unión de Hermandades ha mostrado
su malestar por las recientes filtraciones ocurridas tras el pleno de hermanos
mayores, en las que se detallan las partidas presupuestarias del pasado
Vía-Lucis celebrado en abril, con un presupuesto en negativo de 54000 euros. El
acceso a documentación confidencial por parte de la prensa ha molestado, y
mucho, a los miembros del Consejo, que han remitido, por medio de un correo
electrónico de la máxima autoridad del organismo, un escrito a todos los
hermanos mayores en el que muestran su disconformidad por las formas empleadas
por el hermano mayor responsable de la filtración.
El descontento parte, además, por
considerar que se está haciendo una interpretación injusta de los presupuestos.
Antes que pérdidas, el presidente Pérez prefiere utilizar el término “gasto”
para definir el dinero que no se ha podido recuperar de la celebración del
Vía-Lucis. En términos económicos, para el dirigente “el Vía-Lucis no ha
supuesto ninguna pérdida, es un coste, como otras tantas partidas que componen
las cuentas del Consejo. Cuentas que, en su globalidad, que es como creo que
justamente deben ser analizadas, no han supuesto ninguna pérdida, sino que,
todo lo contrario, han arrojado un superávit que ha permitido incluso repartir
más dinero que el ejercicio pasado y más dinero que el último reparto del
anterior Consejo”.
La filtración ha conseguido que
se hable, principalmente, de las partidas presupuestarias del Vía-Lucis y del
dinero recibido finalmente por cada cofradía, 5750 euros, sin desarrollar el
resto de balances económicos de un pleno en el que, por primera vez, por
ejemplo, se ha repartido dinero a las hermandades de vísperas y a las de
gloria. Por ello, el presidente ha afirmado categórico a www.reporterosjerez.es
que el término “pérdida creo que está incorrecta e injustamente utilizado. El
Vía Lucis no ha tenido pérdida sino un costo acorde con la categoría de lo que
se preparó y para el que se hizo una previsión de ingresos que no se cubrieron
por mil circunstancias que escapan a nuestra gestión”.
Aunque por parte del Consejo no
está prevista ninguna actuación disciplinaria al respecto, ni abrir
investigación alguna por este hecho, el presidente, Pedro Pérez, ha mostrado su
“disconformidad con este tipo de actuaciones, ya que las cuentas expuestas a
los hermanos mayores se indicaron que eran confidenciales”. Sí está previsto,
en cambio, estudiar otra serie de alternativas, que pasarían por mostrar las
cuentas y otros asuntos de interés de manera presencial, pero sin facilitar
documentación alguna a los hermanos mayores, con el fin de evitar que
presupuestos íntegros sean “publicados parcialmente, con información sesgada de
la realidad que no consigue otro fin que el de hacer daño a las hermandades y
cofradías de nuestra ciudad”, afirmó a este medio el presidente de la Unión de
Hermandades. En el comunicado remitido a los dirigentes de las hermandades, se
les insta a que podrán, en un futuro, cotejar todos los datos cuando lo crean
oportuno en la sede, pero en principio se está barajando que no salga documentación
de la sede de Curtidores, para evitar estos “comportamientos no adecuados que
no hacen sino perjudicar la imagen de nuestra Semana Santa”.




