La Virgen del Rocío amaneció ayer
entronizada en su paso, preparada ya para la salida extraordinaria del próximo
19 de agosto. En esta ocasión, las andas no llevarán varales ni palio,
mostrándose exenta sobre la peana de plata. Además de esta importante novedad,
la Patrona de Almonte ha sido vestida de manera extraordinaria con el traje
denominado “de los Montpensier“, donación de la Condesa de París, Dª Isabel
Francisca de Orleans y Borbón, a principios del pasado siglo XX.
Lo más llamativo es que la Virgen
porta la ráfaga de rayos viselados, de estilo imperial, en plata, y a juego con
la corona y media luna. Se trata de una estampa que se remonta a la fecha de su
estreno, a principios del siglo XIX. La Virgen ha sido adornada con “flores de
talco”, completando la estética iconográfica del siglo XIX, que se prolongó
hasta las primeras décadas del siglo XX.
La junta de gobierno explica en
una nota que “ha querido recuperar de esta forma, una iconografía decimonónica
de la Imagen de la Virgen del Rocío, la que podemos suponer por los grabados y
documentos históricos, que tuviera en el siglo XIX, y en 1813, cuando se
produce el voto de acción de gracias que hoy conocemos como del Rocío Chico”.
Antecedentes
La Virgen salió de igual forma
que lo va a hacer ahora en la procesión extraordinaria de septiembre de 1906,
sobre la peana de madera del paso antiguo y sin palio. También estuvo así
vestida, con motivo de las celebraciones del primer centenario del Rocío Chico
en 1913. La última vez que la Virgen fue vestida de esta manera, fue a finales
del pasado año, durante su estancia en la Parroquia de la Asunción de Almonte.




