La iglesia de Santiago sigue sumando
capítulos hasta su reapertura a una serie (ahora tan de moda) que promete
muchas temporadas. Lo nuevo es la creación de una plataforma cívico-popular que
se llamará 'Asociación Jerez Por Santiago', que estará presidida por Juan de
los Ríos -exdirector de Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez, y que será presentada
"en breve" en sociedad. La iniciativa, a la que tan sólo le queda
firmar el acta fundacional, tiene como objetivo recaudar fondos para la
rehabilitación del templo. "Para ello, lo primero que haremos será
recurrir a los artistas del barrio para que a través de sus intervenciones y
actos podamos encontrar esos recursos económicos", apuntó De los Ríos, que
añadió que la colaboración de los vecinos de Santiago y ciudadanía en general
"es también un baluarte para la rehabilitación". La entidad suplirá
la labor que desempeñaría la retomada en su día Plataforma Pro Santiago de la
Diócesis, ya que el Obispado, en este aspecto, realizaría otro tipo de medidas
añadidas para la recaudación de fondos. "Hay mucha gente de Jerez detrás
de esta plataforma. También vamos a pedir la colaboración de las peñas
flamencas y entidades de la ciudad. Ya contamos con la ayuda de las
hermandades". De esta forma, la idea tanto de la nueva plataforma como del
párroco del templo, Diego Moreno Barba, es "empezar las obras en otoño,
para que en un año o año y medio desde esa fecha podamos abrir las puertas de
Santiago", comentó el párroco a este Diario, quien además ha mostrado
"una gran confianza" en esta iniciativa ciudadana.
Una intervención que está pendiente de que se
concluya el proyecto del arquitecto y la firma de convenio con la empresa
constructora, que en un principio desde la iglesia de Santiago apuntan que
podría ser Grupo Tragsa. Para que esto sea posible, "será necesario un
millón de euros, para lo que sería concluir la primera fase (de rehabilitación)
del templo que dejó inconclusa la Junta de Andalucía". A partir de aquí
habría que sumar otro millón de euros para dos fases más, pero que "no son
imprescindibles para su apertura", apuntan desde la Diócesis. Ambas consisten
en actuaciones urgentes, pero no de emergencia, que en principio no comprometen
la estabilidad estructural del edificio. También se incluyen en estas etapas la
restauración de la fábrica de sillería, la renovación de las instalaciones de
electricidad y sonido, la limpieza de elementos ornamentales y mobiliario,
acabar el testero de Angostillo, la puerta trasera....
El presidente de la desaparecida plataforma
diocesana y cura de San Juan Bautista de La Salle, Miguel Ángel Montero,
asegura que tener cerrado este templo "es algo descomunal, porque cada día
que pasa se incrementa económicamente la inversión para reabrirlo. Nuestra
labor es mantenerlo abierto, que es como tiene que estar. Creo que detrás de
esta plataforma popular hay un grupo importante de personas sensibilizadas con
la iglesia". Montero recordó que el Ayuntamiento también se comprometió a
colaborar con el Obispado para la rehabilitación, "a través de los medios
técnicos y económicos que pueda. También hará de mediador para la petición de
ayudas y subvenciones a las diferentes administraciones". Por su parte, el
delegado de Patrimonio de la Diócesis, Enrique Soler, apuntó que lo que
"necesitamos es abrir el templo. No puede estar abandonado. Hay que darle
uso lo antes posible y el obispo está muy ilusionado con ello".
Hay que recordar que la iglesia de Santiago
lleva cerrada desde abril de 2005, aunque las obras de rehabilitación
comenzaron en noviembre de 2006, a pesar de que ya desde 2002 se habían
realizado informes por parte de arquitectos de la ciudad que advertían del
grave deterioro del templo. Las obras de la primera fase de consolidación
estructural y actuaciones de emergencia en el templo (a cargo de la Junta de
Andalucía) se paralizaron a principios de 2010, a un mes de su finalización, ya
que la empresa responsable, Cimtra, presentó suspensión de pagos. Era la Junta
de Andalucía la encargada de adjudicar una nueva empresa. Algo que nunca llegó,
"rompiendo así la Junta su compromiso", se quejan desde el Obispado. Ahora,
la Diócesis, el Ayuntamiento y los ciudadanos serán los que finalmente abran
las puertas de un templo catalogado como BIC. Un santo, Santiago, que tiene una
paciencia a prueba de bomba.



