Poco
ortodoxo sin duda fue el traslado de la imagen de Santiago Apóstol, el cual fue
llevado al templo de la Victoria entre cuando personas, sin más nada, como el
que transporta cualquier otra cosa.
Creo
que hubiera sido mucho más solemne, que la imagen hubiera sido llevada en una
parihuela adornada con su centro de flores y cuatro cirios... Pero en fin, cosas
así hay que corregirlas para la próxima vez, ya que se trata de una imagen religiosa y no un "maniquí del
Zara".



