Los hermanos de la Virgen de la
Asunción de la localidad sevillana de Cantillana aprobaron en la noche de ayer,
25 de julio, una intervención sobre su imagen gloriosa, que llevará a cabo el
restaurador Pedro Manzano.
Este acuerdo fue adoptado en
cabildo general de carácter extraordinario y por unanimidad de los presentes en
el mismo. Con anterioridad a la decisión, Manzano presentó en el cabildo un
informe del estado de conservación de esta venerada imagen.
La intervención se desarrollará
en el taller del propio restaurador para lo que se tendrá que trasladar de
forma privada esta imagen mariana, aunque todavía no se conoce la fecha exacta.
Se baraja el próximo mes de enero o incluso tras la próxima Semana Santa de
2014 para el inicio de estas labores.
En palabras del restaurador la
intervención es una intervención menor y no excederá de veinte días laborables
todos los trabajos que se realizarán sobre la Virgen de la Asunción. El próximo
15 de agosto, como es tradicional, podrá realizar su tradicional procesión por
las calles de esta bella localidad sevillana, ya que esta intervención no es de
urgencia.
Seguimiento
La Hermandad de la Asunción de
Cantillana y el restaurador Pedro Manzano suscribieron en el año 2004 un
acuerdo para realizar un seguimiento pormenorizado de la Virgen de la Asunción,
realizándose un informe anual sobre el estado de conservación de esta imagen
gloriosa.
En los últimos años se han
detectado unas pequeñas fisuras que han aconsejado esta intervención menor
sobre la talla, que se encuentra, en general, en un buen estado. Manzano
intervendrá sobre el soporte y la policromía de esta venerada imagen antes de
que este problema vaya a mas. Son pequeñas alteraciones que serán erradicadas
para que no desamboquen en un problema de mayor entidad a medio plazo.
Imagen
Es de autor anónimo del siglo XVI
de tamaño natural arrodillada, con una sobre la nube y otra semilevantada.
A lo largo de la historia, ha
sufrido varias restauraciones, José Rivera en la década de los cuarenta, José
Arias Olavarrieta y la de 1999 por José Rodríguez Rivero Carrera.




