viernes, 7 de marzo de 2014

Sevilla: El Origen de la Semana Santa


PasiónenSevilla.tv

Corría el año 1521 cuando el I marqués de Tarifa, Fadrique Enríquez de Ribera, llega a Sevilla de Tierra Santa y se instala en el Palacio de San Andrés, que mandaron a construir sus padres Pedro Enríquez y Catalina de Ribera, que se encontraba cercano a una de las salidas de la ciudad, la Puerta de Carmona.

Cuenta la leyenda, que cuando el marqués regresó, terminó de erigir el palacio bajo la inspiración del pretorio de Poncio Pilatos y de ahí el nombre de «Casa de Pilatos». En realidad, la nomenclatura viene dada porque este ilustre personaje quedó tan impresionado del vía crucis que se organizaba en Jerusalén, que comenzó a celebrarlo en Sevilla el primer viernes de marzo, partiendo de la «capilla de las flagelaciones» de su palacio y concluyendo en un pilar de la Huerta de los Ángeles. Este recorrido piadoso simboliza los 997 metros (1321 pasos) que separaban el pretorio de Pilatos del Monte Calvario.

A partir de 1630, se cambió el lugar de comienzo y de finalización del vía crucis, partiendo de la cruz que está ubicada en la fachada del actual Palacio de los Duques de Medinaceli y concluyendo en el humilladero de la Cruz del Campo, construido 1380 por una cofradía de negros y cercano al pilar donde anteriormente finalizaba.

Esta noche, Vía-Crucis de la Pía Unión

El Vía Crucis a la Cruz del Campo de la Pía Unión se celebra en la noche de hoy en la Casa de Pilatos. A las siete de la tarde se celebrará misa en la capilla de la Flagelación, oficiada por el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Manuel Soria Campos, encargado este año de presidir estos actos. Al ofertorio se hará la Protestación de Fe y juramento de los nuevos consiliarios, miembros natos y de los fieles que han sido admitidos como hermanos.


Tras la eucaristía dará comienzo el ejercicio del Vía Crucis por las galerías bajas del patio central de la Casa de Pilatos, con el siguiente orden: Cruz de las Toallas de los Negritos, estandartes del Santo Cristo de San Agustín, de San Roque; de San Juan de Ribera, de San Esteban y de la Pía Unión, más el relicario del Santo Lignum Crucis.